El físico belga convirtió un kilómetro cúbico de hielo antártico en un detector de las “partículas fantasma” del cosmos
El físico belga Francis Halzen, de 81 años y profesor en la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU), ganó el Premio Nobel de Física 2026 por sus contribuciones al Observatorio de Neutrinos IceCube y por el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico. El anuncio lo hizo la Real Academia Sueca de Ciencias el 6 de octubre.
IceCube es una instalación única en el mundo: un kilómetro cúbico de hielo glaciar transparente en el Polo Sur, convertido en un gigantesco detector. Halzen presentó la idea en 1988 y el observatorio se completó en 2011; capta los destellos de luz que se producen las raras veces en que un neutrino cósmico choca con un núcleo atómico.
Los neutrinos son partículas casi imperceptibles —apodadas “partículas fantasma”— capaces de atravesar la Tierra, e incluso nuestro cuerpo, sin apenas interactuar con la materia. Funcionan como “mensajeros del cosmos”: permiten estudiar los entornos más violentos y lejanos del universo y abren una nueva forma de hacer astronomía.
“Francis Halzen ha liderado un equipo internacional que nos ha proporcionado un instrumento fantástico”, destacó Mark Pearce, del Comité Nobel. El premio —una medalla, un diploma y cerca de un millón de dólares— se entregará el 10 de diciembre en Estocolmo. Para Semiversal, el hallazgo celebra la capacidad humana de usar el ingenio para asomarse a los confines del universo.
Fuente: Francis Halzen gana el Nobel de Física por el observatorio IceCube