Casi 34 millones de personas necesitan ayuda humanitaria
Casi dos docenas de países se reunieron el 21 de octubre en Ginebra para buscar una vía hacia el alto el fuego en Sudán y una transición pacífica, en un encuentro copresidido por la ONU y Suiza. Ni el Gobierno sudanés ni las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) participan, porque el mecanismo fue creado para que los mediadores coordinen sus esfuerzos.
“La guerra en Sudán se ha convertido en una guerra de drones; mata sobre todo a civiles”, denunció el secretario de Estado suizo, Alexandre Fasel. “Las condiciones de hambruna persisten en Darfur, Kordofán y otras partes del país; es la guerra la que impulsa esta hambre”, añadió, y recordó que los Convenios de Ginebra son claros: la protección de los civiles “no puede esperar a un alto el fuego”.
Según la ONU, casi 34 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y ocho millones de niños están fuera de la escuela, mientras la violencia sexual resurge como táctica para aterrorizar a la población. El enviado de la ONU para Sudán, Pekka Haavisto, pidió a los delegados usar sus canales para “generar confianza y crear las condiciones para un alto el fuego integral”, y planteó una transición política liderada por los propios sudaneses.
Las conversaciones llegan en una de las semanas más sangrientas de la guerra, que estalló en abril de 2023, con más de 250 muertos en ataques con drones, incluido el bombardeo de un mercado en Abyei. Para Semiversal, que la paz se negocie sin los bandos que disparan muestra lo lejos que está el fin de esta guerra, y lo urgente que es proteger a los civiles mientras tanto.