Kiev atacó las refinerías rusas un récord de 21 veces en agosto

Ucrania atacó durante la noche del sábado la refinería de Kirishi, en la región rusa de Leningrado, en el noroeste del país, una de las mayores de la parte europea de Rusia. El golpe se enmarca en una ofensiva sostenida contra la infraestructura energética rusa que ya ha reducido la producción de combustible del país a alrededor del 70% de su demanda interna. El gobernador regional informó del derribo de 62 drones y de un incendio en la zona industrial.

Durante agosto, las fuerzas ucranianas atacaron refinerías rusas al menos 21 veces, la mayor cantidad registrada en un solo mes. La campaña ha provocado cierres de plantas, problemas de abastecimiento y una segunda ola de escasez de combustibles en distintas regiones de Rusia, en una estrategia que busca golpear los ingresos y la logística que sostienen la invasión.

La respuesta de Moscú no se hizo esperar: el Ministerio de Defensa ruso anunció que prepara una nueva campaña de ataques "a gran escala" contra la infraestructura energética de Ucrania, en represalia por las acciones de Kiev contra sus sectores estratégicos. La amenaza reaviva el temor a un invierno especialmente duro para la población ucraniana, con la red eléctrica de nuevo como objetivo prioritario.

El intercambio confirma que la guerra energética se ha convertido en uno de los frentes decisivos del conflicto: ambos bandos atacan refinerías, oleoductos y centrales para debilitar la economía y la moral del adversario. Con el frente terrestre estancado, los golpes de largo alcance contra la infraestructura que abastece a ciudades e industrias marcan el pulso de una guerra que se prolonga sin salida negociada a la vista.

Fuente: Ucrania ataca una de las mayores refinerías del noroeste de Rusia

Fuente: Rusia anuncia ataques masivos contra el sistema energético de Ucrania