Un ataque masivo golpea la industria ucraniana y crecen las tensiones
Las fuerzas rusas lanzaron un ataque masivo contra objetivos industriales en varias ciudades de Ucrania, con drones kamikaze y misiles disparados desde tierra, mar y aire. Los golpes alcanzaron instalaciones de la industria militar, siderúrgica y de refinación de petróleo, así como centros logísticos e infraestructura portuaria en Odesa, Chornomorsk y Reni, en un asalto sostenido a la capacidad productiva y de abastecimiento ucraniana entre el 15 y el 21 de agosto.
Ucrania respondió con su propia ofensiva a distancia: Rusia afirmó haber derribado 267 drones ucranianos sobre catorce de sus regiones en una sola jornada, una de las oleadas más amplias de los últimos meses. A la escalada se sumó un atentado con explosivos que mató a un alto oficial del Ejército ruso; Moscú ha atribuido a Kiev varios ataques selectivos de este tipo desde el inicio de la guerra, mientras Ucrania reivindica algunos y niega otros.
En paralelo al frente militar se movió, de forma inusual, la diplomacia. El director de la CIA, John Ratcliffe, realizó una visita reservada a Moscú —la primera de un jefe de la agencia estadounidense desde noviembre de 2021—, confirmada por los servicios de inteligencia rusos. El Kremlin señaló que mantuvo conversaciones con sus homólogos rusos, aunque ni Washington ni Moscú detallaron públicamente el contenido de los encuentros.
La combinación de bombardeos masivos, ataques con drones, atentados selectivos y contactos discretos entre servicios de inteligencia refleja el momento del conflicto: un frente terrestre estancado pero una guerra que se recrudece en el aire, el mar y la retaguardia. Con el quinto invierno de guerra a la vista, las infraestructuras energéticas y productivas vuelven a estar en el centro de la ofensiva.
Fuente: DW — Ucrania sufre ataque masivo contra su industria militar, portuaria y agrícola
Fuente: DW — El espionaje ruso confirma la visita del director de la CIA a Moscú