30.000 dólares por capturar o matar a militares de EE. UU.
El comandante en jefe del Ejército de Irán, el general Amir Hatami, anunció una recompensa de 30.000 dólares por la captura o muerte de soldados estadounidenses, una cantidad que se duplicaría si la acción fuera realizada por una mujer. El anuncio, hecho el domingo, supone una nueva escalada verbal en la guerra que enfrenta a Irán con Estados Unidos en Oriente Medio.
Según Hatami, la decisión de poner en marcha este plan respondió al "gran número de solicitudes" recibidas para participar en el esfuerzo, y vino acompañada de un llamamiento a Estados Unidos para que abandone la región. La medida busca presionar a Washington y movilizar el apoyo interno en un momento de máxima tensión.
No obstante, no se tiene constancia de un despliegue de tropas terrestres estadounidenses en suelo iraní durante el conflicto, con la excepción de una misión de rescate realizada en abril para recuperar a un piloto derribado. El anuncio, por tanto, tiene sobre todo un valor simbólico y propagandístico, aunque eleva la retórica hostil entre ambos países.
La guerra entre Estados Unidos e Irán se prolonga desde hace más de un año, con altos el fuego rotos y renegociados, ataques a instalaciones nucleares y una creciente tensión en el estrecho de Ormuz. Cada nueva provocación aleja la posibilidad de una salida diplomática y alimenta el temor a una escalada de consecuencias impredecibles para toda la región.