El pulso se traslada al mar Negro y a la "flota fantasma" rusa

Ucrania lanzó durante la madrugada un ataque masivo contra Novorosíisk, la ciudad portuaria del mar Negro que Moscú ha convertido en una pieza esencial tanto para sus operaciones navales como para sus exportaciones de cereales y petróleo. El Ministerio de Defensa ruso aseguró haber interceptado y destruido 502 drones ucranianos sobre distintas regiones durante la noche, una de las mayores cifras anunciadas desde el inicio de la invasión a gran escala.

El puerto de Novorosíisk es un objetivo estratégico: por él salen buena parte del crudo y el grano rusos y opera parte de su flota militar. Con estos ataques, Kiev busca golpear la maquinaria económica y logística que sostiene el esfuerzo de guerra del Kremlin, en una ofensiva sobre territorio ruso que se ha intensificado en las últimas semanas y que ya no se limita a blancos estrictamente militares.

En paralelo, el presidente Vladímir Putin amenazó con represalias contra buques occidentales. Calificó de "piratería" las acciones de los países que contemplan incautar barcos rusos y vender sus bienes, y advirtió: "Si eso se concreta, tendremos que responder de la misma forma". Suecia, Francia y otros países han interceptado embarcaciones sospechosas de formar parte de la llamada "flota fantasma", la red de barcos que Moscú utiliza para sortear las sanciones occidentales.

La tensión en el mar Negro añade un nuevo frente al conflicto. Según distintas fuentes, Ucrania habría aceptado suspender los ataques contra petroleros no rusos que utilizan Novorosíisk, tras una petición del vicepresidente estadounidense JD Vance, siempre que los buques no transporten cargamentos rusos ni estén bajo sanciones ucranianas. Aun así, la amenaza de interceptar buques mercantes eleva el riesgo de una escalada con implicaciones para el comercio marítimo internacional.

Fuente: DW — Ucrania ataca Novorosíisk

Fuente: DW — Putin amenaza con interceptar buques occidentales

Fuente: Infobae — Ataque masivo contra Novorosíisk