Un misil ruso alcanza un hospital infantil en Kiev

Ucrania lanzó durante la noche un nuevo ataque contra territorio ruso, con drones dirigidos a centros logísticos de Wildberries —conocido como el "Amazon ruso"— y a una refinería en el sur de Rusia, en las regiones de Vorónezh y Oremburgo. Al menos un civil murió: un hombre de 49 años falleció por las heridas causadas por la caída de escombros en el distrito de Novousmanski. La defensa antiaérea rusa afirmó haber derribado 15 drones ucranianos.

Según canales ucranianos, entre los objetivos figuraban la refinería Orsknefteorgsintez y una planta mecánica en la ciudad de Orsk. Kiev sostiene que Wildberries se utiliza para vender material militar, como drones y chalecos antibalas, a las tropas rusas. Las últimas semanas concentran la ofensiva más intensa contra suelo ruso desde el inicio de la invasión en 2022, con ataques que ya no se limitan a blancos militares, sino que alcanzan la infraestructura económica.

Rusia respondió con su propia oleada. En la madrugada, tras la alerta antiaérea, múltiples explosiones sacudieron Kiev por el impacto de misiles balísticos. Uno de los proyectiles alcanzó el recinto de un hospital infantil de la capital, dejando un herido, y otro provocó un incendio en un almacén. Los ataques rusos contra la capital ucraniana se han recrudecido en las últimas semanas, con un balance creciente de víctimas civiles.

La escalada golpea de forma directa a la población y a los servicios esenciales. Los bombardeos contra hospitales y almacenes sanitarios —como el depósito de la OMS destruido días antes en Dnipró— reducen la capacidad de atender a enfermos y heridos en un conflicto que ya se prolonga por más de tres años. Los organismos internacionales reclaman el fin de los ataques contra instalaciones civiles y médicas, protegidas por el derecho internacional humanitario.

Fuente: DW — Ucrania ataca Wildberries y una refinería

Fuente: DW — Múltiples explosiones en Kiev

Fuente: DW — Misil ruso alcanza un hospital infantil en Kiev