Los supervivientes advierten del giro militar del país

Japón conmemoró el 6 de agosto el 81.º aniversario del bombardeo atómico estadounidense sobre Hiroshima, en una jornada marcada por el compromiso con el desarme nuclear y, a la vez, por el creciente debate sobre el fortalecimiento militar del país. La ceremonia se celebró en el Parque Conmemorativo de la Paz ante unas 50.000 personas y representantes de alrededor de 120 países y regiones, entre ellos Estados Unidos e Irán.

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, reafirmó el compromiso de Japón de no poseer, producir ni permitir armas nucleares, aunque defendió la necesidad de mantener un "enfoque realista" sobre la cuestión de la seguridad. El alcalde de Hiroshima, por su parte, pidió a las potencias dejar de justificar la posesión de armas nucleares y reclamó un desarme global.

El aniversario llega, sin embargo, en un momento de tensión. Tokio busca un delicado equilibrio entre su tradición pacifista y sus intereses estratégicos, mientras aumenta la preocupación por el auge militar de China, los lanzamientos de misiles de Corea del Norte y la multiplicación de los conflictos internacionales. Ese contexto ha impulsado un progresivo aumento del gasto y las capacidades militares del país.

Los supervivientes de la bomba, los llamados hibakusha, temen que Japón se aleje de los principios pacifistas adoptados tras la Segunda Guerra Mundial. Masashi Ieshima, superviviente de Hiroshima, comparó el actual fortalecimiento militar con la carrera armamentista que arrastró al país a la guerra y advirtió de que podría desembocar en un nuevo conflicto, quizás nuclear. Su mensaje resume el temor de una generación que aún recuerda el horror atómico.

Fuente: DW — Hiroshima y el rearme de Japón

Fuente: Infobae — 81 años del bombardeo de Hiroshima

Fuente: El Tiempo — Hiroshima y el debate nuclear