Las reservas quedan “peligrosamente bajas” tras la guerra con Irán
Estados Unidos habría agotado casi el 80% de los interceptores de un sistema clave de defensa antimisiles y sus reservas están "peligrosamente bajas", según fuentes citadas por medios estadounidenses. Desde el inicio del conflicto con Irán, el país ha consumido cerca de cuatro quintas partes de su inventario de misiles THAAD y aproximadamente la mitad de sus interceptores Patriot, empleados para proteger a sus fuerzas y a sus aliados de los ataques con misiles balísticos.
El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) estima que Estados Unidos disponía de unos 2.200 interceptores Patriot y 452 misiles THAAD antes de que comenzara la guerra con Irán. El elevado ritmo de uso durante las hostilidades ha reducido drásticamente esas existencias, en un momento en el que Washington también afronta la presión de abastecer a Ucrania y a otros socios frente a las amenazas aéreas.
Para tratar de revertir la situación, el Departamento de Defensa ha acelerado en los últimos meses sus esfuerzos por ampliar la producción, con dos acuerdos firmados esta semana para impulsar la fabricación de motores cohete de los sistemas Patriot y THAAD. El objetivo es aumentar la capacidad industrial y recomponer unas reservas consideradas estratégicas para la defensa del territorio y de las bases estadounidenses en el exterior.
Sin embargo, los analistas advierten de que podrían pasar años hasta reponer por completo las existencias de municiones de alta gama como los Patriot, cuya producción es compleja y costosa. La escasez expone la vulnerabilidad de las cadenas de suministro militares ante conflictos prolongados y de alta intensidad, y plantea dudas sobre la capacidad de respuesta simultánea en varios frentes.