El Gobierno regional dice que no tenía forma legal de rechazarlo
El estado alemán de Baja Sajonia autorizó a ANF, filial de la empresa francesa Framatome, a producir combustible nuclear en cooperación con la compañía estatal rusa Rosatom. El proyecto, ubicado en la localidad de Lingen, en el noroeste de Alemania, contempla la fabricación de barras de combustible destinadas a reactores de diseño ruso y ha desatado una fuerte polémica por la implicación de Moscú.
Las críticas apuntan a los riesgos de seguridad: distintos sectores advierten que la iniciativa podría exponer infraestructura nuclear sensible a labores de espionaje o incluso de sabotaje. El propio ministro de Medio Ambiente del estado, Christian Meyer, se desmarcó de la decisión al afirmar que “los tratos y la estrecha cooperación con la agencia nuclear de Putin son totalmente erróneos”.
Pese a ese rechazo político, el ministerio explicó que no tenía “ninguna posibilidad legal de rechazar” la solicitud, ya que Rosatom no figura en las listas de sanciones. La empresa estatal rusa ha quedado exenta de las sucesivas rondas de castigos económicos que la Unión Europea impuso a Rusia tras la invasión de Ucrania en 2022, un vacío que ahora deja sin margen jurídico a las autoridades alemanas.
La autorización llega acompañada de condiciones estrictas. Los empleados de Rosatom y del fabricante ruso de combustible nuclear TVEL solo podrán acceder a las instalaciones “en casos muy limitados y acompañados por la inspección correspondiente”. El caso reabre el debate sobre la dependencia europea de la tecnología nuclear rusa, en pleno esfuerzo del continente por reducir sus vínculos energéticos con Moscú.
Fuente: DW — Alemania autoriza controvertido proyecto nuclear con participación de Rusia
Fuente: France 24 — Germany greenlights controversial joint French-Russian nuclear project