Zelenski pide decisiones firmes a la OTAN en su cumbre de Ankara
Un nuevo ataque nocturno ruso contra Kiev, la capital de Ucrania, dejó al menos 14 muertos en la madrugada de este lunes 6 de julio, según las autoridades ucranianas. La ofensiva, que aún continuaba en las primeras horas de la mañana, combinó oleadas de misiles balísticos y de crucero junto con drones. Fuertes explosiones resonaron por toda la ciudad mientras los civiles buscaban refugio en las estaciones de metro. El balance inicial, que partía de nueve víctimas mortales, aumentó a medida que avanzaban las labores de rescate.
Un edificio residencial en el distrito de Podilskyi se derrumbó parcialmente, informó Tymur Tkachenko, jefe de la Administración Militar de la ciudad de Kiev. En el distrito de Darnytsia, varios edificios de varias plantas resultaron dañados y se temía que hubiera personas atrapadas bajo los escombros. Los equipos de emergencia trabajaron durante horas para extinguir los incendios y rescatar a las víctimas entre las ruinas de las viviendas alcanzadas.
El presidente Volodímir Zelenski instó a sus aliados a tomar "decisiones firmes" en la cumbre de la OTAN que se celebra esta semana en Ankara. "Es de vital importancia que el mundo, ante todo Estados Unidos y nuestros socios europeos, salga de la cumbre de la OTAN en Ankara con decisiones firmes en apoyo a nuestra defensa aérea", escribió el mandatario en Facebook, insistiendo en la necesidad de desbloquear licencias para los sistemas antimisiles Patriot.
El bombardeo es el segundo ataque masivo contra Kiev en menos de una semana, después de que otra ofensiva el 2 de julio dejara más de una veintena de muertos, la más letal contra la capital desde el inicio de la invasión en 2022. Ucrania ha intensificado en las últimas semanas sus ataques contra instalaciones energéticas en territorio ruso para debilitar el esfuerzo bélico del Kremlin. Más de 16.000 civiles ucranianos han muerto en una guerra que ya supera los cuatro años, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).