Sudán al límite: Premios Nobel exigen frenar masacres, hambre y abusos en una crisis fuera de control
La crisis en Sudán ha alcanzado un nivel de devastación que organizaciones internacionales describen como “intolerable” y “sin precedentes en la región”. El grupo The Elders, una organización independiente fundada por Nelson Mandela y conformada por Premios Nobel de la Paz, ex jefes de Estado y figuras globales de alta autoridad moral —dedicados a promover la paz, los derechos humanos y la resolución ética de conflictos—, emitió este 17 de noviembre de 2025 un llamado urgente para detener la violencia que asola al país. Señalaron que existen pruebas concluyentes de crímenes atroces cometidos en la ciudad de El-Fasher por miembros de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), incluyendo asesinatos de civiles, ataques deliberados y casos de violencia sexual en grupo.
La denuncia se produce en un contexto de colapso humanitario extremo. Según The Elders, más de 21 millones de personas viven bajo inseguridad alimentaria severa y la hambruna ya ha sido declarada oficialmente en varias zonas del país. Las hostilidades constantes han forzado desplazamientos masivos, dejando a miles de familias sin acceso a alimentos, refugio o servicios médicos básicos. En muchas regiones, organizaciones humanitarias han alertado de que la desnutrición aguda afecta de manera desproporcionada a niños y mujeres.
El grupo también denunció violaciones sistemáticas del embargo de armas impuesto por la ONU, acusando a actores externos de seguir proporcionando armamento que alimenta el conflicto. Esta situación, afirmaron, impide cualquier avance hacia la estabilidad y prolonga la impunidad de los perpetradores. En paralelo, indicaron que la violencia sexual continúa siendo “omnipresente e impune”, a pesar de la resolución 1820 del Consejo de Seguridad, que exige tolerancia cero y protección inmediata para las víctimas.
Frente a este escenario, The Elders solicitaron redoblar la presión diplomática global para que las partes en conflicto acepten una tregua humanitaria de tres meses, propuesta por Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Arabia Saudita. Esta pausa, señalan, es indispensable para permitir la entrada de ayuda vital, contener la violencia y ofrecer un espacio seguro para iniciar negociaciones reales. Subrayaron, además, que, sin un alto al fuego verificable, la hambruna y los abusos continuarán expandiéndose sin control.
La organización también instó a abrir canales técnicos con Naciones Unidas para garantizar el acceso seguro de la asistencia humanitaria, así como para reforzar los mecanismos de protección de civiles en zonas de conflicto activo. Igualmente, pidieron apoyo directo a la Corte Penal Internacional (CPI) para acelerar la investigación de presuntos crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad, señalando que la rendición de cuentas será fundamental para restaurar la justicia.
La declaración abordó además la situación crítica en la República Democrática del Congo (RDC), donde casi seis millones de personas han sido desplazadas por la violencia y se registra un aumento alarmante de violencia sexual, especialmente en Kivu del Norte y Kivu del Sur. The Elders argumentaron que cualquier proceso de negociación en ambos países debe poner en el centro los derechos humanos, la justicia, la soberanía nacional y la protección de los grupos vulnerables.
Analistas señalan que el pronunciamiento de The Elders envía una señal contundente a la comunidad internacional: la pasividad ya no es una opción. Sudán y la RDC se encuentran en una situación simultánea de crisis compleja marcada por conflictos armados, hambruna, desplazamientos y violencia sexual generalizada que exige una respuesta coordinada, inmediata y sostenida. La inacción, advierten, podría permitir que los crímenes se profundicen hasta convertirse en una de las peores tragedias humanitarias del siglo XXI.
Fuente: El escenario de horror, abusos y crisis humanitaria debe terminar en Sudán | Noticias ONU.