ONU alerta: los derechos humanos enfrentan su peor asedio en décadas, pero mantienen su fuerza moral

El Día de los Derechos Humanos de 2025 estuvo marcado por un llamado urgente de la ONU a defender, con mayor determinación, los principios fundamentales reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, denunció que quienes defienden la justicia y la dignidad son agredidos, castigados e incluso criminalizados, mientras que responsables de crímenes atroces continúan actuando con absoluta impunidad. Su mensaje se unió al del secretario general António Guterres, quien subrayó la necesidad de proteger estas garantías ante un contexto mundial cada vez más incierto.

En conferencia desde Ginebra, Türk advirtió que el financiamiento destinado a los derechos humanos se ha reducido drásticamente, al mismo tiempo que aumentan los fondos para movimientos que buscan debilitar estas garantías. La Oficina del Alto Comisionado enfrenta un déficit de 90 millones de dólares, lo que ha obligado a eliminar 300 puestos de trabajo y a reducir misiones esenciales en países como Colombia, República Democrática del Congo, Myanmar y Túnez. Para Türk, esta situación tiene un impacto directo en la capacidad internacional de protección, seguimiento e investigación.

A pesar de esa fragilidad financiera, el Alto Comisionado destacó la resiliencia de los derechos humanos. “Insuficientemente financiados. Bajo ataque. Y, sin embargo, poderosos e inquebrantables”, afirmó. A su juicio, el trabajo de defensores, periodistas, organizaciones civiles y comunidades afectadas mantiene vivas estas garantías incluso cuando las instituciones enfrentan limitaciones severas.

El panorama global descrito por Türk es preocupante. En Gaza, señaló que la matanza de civiles continúa a pesar del alto el fuego acordado en octubre, con ataques israelíes que afectan a personas desplazadas, viviendas y bienes civiles. En Sudán, advirtió sobre crímenes de guerra y posibles crímenes de lesa humanidad en ciudades como El Fasher, donde la población civil ha sido víctima de una violencia indiscriminada. Según Türk, “ningún civil sudanés se ha librado de la violencia cruel e insensata”.

La situación en Ucrania también genera alarma. Datos de la ONU indican que las víctimas civiles registradas en 2025 aumentaron un 24% respecto a 2024, consecuencia del uso de armas de largo alcance por parte de Rusia y de las ofensivas para controlar nuevos territorios. Los ataques a gran escala contra el sistema energético ucraniano han dejado a miles de personas sin electricidad, agua ni calefacción durante periodos prolongados.

El Alto Comisionado también condenó el creciente discurso de odio contra migrantes y refugiados, que impulsa devoluciones violentas, deportaciones sin debido proceso y criminalización de quienes buscan protección. Türk llamó a los Estados a sostener un debate migratorio basado en hechos y en el derecho internacional de los derechos humanos y de los refugiados, recordando que “la demonización de los migrantes es intolerable”.

En su intervención, António Guterres complementó este diagnóstico con un análisis histórico. Recordó que la Declaración Universal, adoptada hace casi ochenta años, supuso un avance filosófico y político que aún sostiene la arquitectura global de derechos. Sin embargo, enfatizó que estos logros no son permanentes y requieren constante defensa. “Cuando protegemos a los más vulnerables, mantenemos vivos los derechos humanos”, dijo el Secretario General.

Guterres insistió en que la ONU trabaja incansablemente para ayudar a que todas las personas ejerzan sus derechos básicos, pero subrayó que este esfuerzo debe involucrar a toda la sociedad. “No podemos hacerlo solos. Esta labor depende de que todas las personas tomen partido”, afirmó. En su mensaje final, alentó a defender las instituciones que protegen la dignidad y la libertad, especialmente ante un mundo donde la indiferencia y el desprecio por los derechos humanos parecen ganar terreno.


Fuente: Los derechos humanos se mantienen poderosos e inquebrantables | Noticias ONU