Ataques rusos dejan a millones de ucranianos sin electricidad en pleno invierno, alertan agencias de la ONU

Según informaciones difundidas por medios ucranianos, el ejército ruso lanzó durante la noche y la mañana del martes un ataque de gran envergadura contra la red eléctrica del país. Al menos tres regiones del oeste de Ucrania quedaron casi totalmente privadas de electricidad, mientras que la capital, Kiev, y otras zonas centrales y septentrionales también registraron graves interrupciones en los servicios básicos.

La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) informó que los ataques alcanzaron viviendas, infraestructuras energéticas y portuarias en regiones como Jmelnitski, Yitómir, Chernígov, Odesa y Sumy. Estas acciones provocaron cortes prolongados de electricidad, calefacción y suministro de agua, afectando a millones de personas en todo el país.

Las consecuencias humanitarias son especialmente graves en pleno invierno. “Numerosas familias se preparan para afrontar el rigor del frío sin electricidad en sus hogares”, advirtió la OCHA, subrayando que los civiles deben ser protegidos conforme al derecho internacional humanitario. La agencia alertó además que la violencia continua pone en riesgo la vida de los sectores más vulnerables de la población.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) confirmó que un niño murió y al menos tres personas resultaron heridas durante los ataques más recientes en Kiev, Vishgorod y Yitómir. La organización advirtió que los niños enfrentan “otro invierno difícil y aterrador”, con sus vidas amenazadas por la falta de calefacción, electricidad y agua potable.

Estos ataques se producen tras un fin de semana particularmente mortífero. Entre el 19 y el 22 de diciembre, las autoridades ucranianas informaron de más de una docena de civiles muertos y más de 70 heridos. Se registraron perturbaciones de servicios esenciales en más de 270 ciudades y pueblos, siendo la región de Odesa una de las más afectadas por los bombardeos casi diarios contra infraestructuras portuarias y energéticas.

Otras regiones como Dnipró, Járkiv y Mykolaiv también sufrieron ataques dirigidos a instalaciones energéticas, dejando a cientos de miles de personas sin electricidad. En Mykolaiv, incluso un almacén que albergaba ayuda humanitaria resultó dañado, mientras que en varias zonas fueron alcanzados centros de salud y escuelas, incrementando el impacto social del conflicto.

Paralelamente, continúan las evacuaciones desde las zonas del frente. Desde junio, cerca de 150.000 personas han abandonado áreas de combate, entre ellas más de 16.500 niños. Sin embargo, la respuesta humanitaria enfrenta serias limitaciones: el llamamiento de 2.600 millones de dólares lanzado por la ONU para Ucrania solo está financiado a la mitad, dejando a más de un millón de personas sin acceso adecuado a agua potable y servicios de protección, en un contexto donde la guerra no da señales de tregua.

Fuente: Noticias ONU – Ucrania: ataques nocturnos sumen a regiones enteras en la oscuridad en pleno invierno