Escalada del conflicto en Oriente Medio llega a suelo europeo con ataque a base de la RAF en Chipre
En medio de la creciente crisis en Oriente Medio, Irán atacó con un dron la base aérea británica RAF Akrotiri en Chipre, poco después de que el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunciara el apoyo logístico a Estados Unidos para utilizar bases británicas en operaciones contra sitios de misiles iraníes. Este hecho marca una expansión del conflicto más allá de la región tradicional, ya que Chipre es miembro de la Unión Europea y territorio europeo cercano a Oriente Medio.
El ataque, que provocó daños limitados en la pista de aterrizaje sin causar bajas, fue efectuado por un dron de origen iraní o de grupos aliados, según fuentes internacionales. Las autoridades británicas elevaron las medidas de defensa en la base y evacuaron a personal no esencial como medida de precaución, mientras que las fuerzas de defensa interceptaron otras aeronaves sin piloto dirigidas hacia las instalaciones. Esto refleja la rapidez con que se extiende la confrontación regional.
Starmer había declarado que el Reino Unido no se uniría a los ataques ofensivos liderados por Estados Unidos e Israel, pero accedió a permitir el uso de bases británicas con fines defensivos para neutralizar misiles iraníes. Esta postura generó tensiones políticas internas en el Reino Unido y despertó preocupación entre países europeos sobre el riesgo de ampliación del conflicto y el impacto en la seguridad continental.
El ataque a la base británica en Chipre representa una nueva fase del conflicto en 2026, donde las hostilidades no se limitan a países del Medio Oriente, sino que alcanzan territorios de la Unión Europea y ponen a prueba los compromisos defensivos de alianzas internacionales en medio de un escenario geopolítico cada vez más volátil.