La nieve y el frío extremo complican la ayuda a los damnificados

Un terremoto de magnitud 7 sacudió la noche del 22 de octubre el condado de Baqing, en la ciudad de Nagqu, en la región autónoma del Tíbet, en el oeste de China. Según el último balance oficial, el sismo dejó 16 muertos y 76 heridos. Es el primer terremoto de magnitud 7 que registra China en lo que va del año, y la Administración de Terremotos activó una respuesta de emergencia de nivel II, la segunda más alta de su escala.

Las autoridades evacuaron a 12.489 personas y habilitaron al menos 18 albergues, mientras 339 hogares quedaron con sus viviendas derrumbadas o dañadas. Según la agencia Xinhua, más de 5.000 rescatistas, entre policías, bomberos, militares y equipos médicos, fueron movilizados a la zona; tras tres rondas de revisión casa por casa, no se reportan personas desaparecidas.

Entre la noche del viernes y la mañana del sábado, tres nuevos sismos de entre 4,1 y 4,5 de magnitud sacudieron el condado vecino de Zadoi, en la provincia de Qinghai, y los sismólogos no descartan más réplicas. La zona afectada se encuentra a unos 4.800 metros de altitud, donde se prevén nevadas y temperaturas de hasta nueve grados bajo cero, con ráfagas de viento que dificultan el traslado de ayuda y la instalación de refugios.

El Tíbet se encuentra en una de las zonas sísmicas más activas del mundo, donde la colisión entre las placas de la India y Eurasia sigue levantando el Himalaya; en enero de 2025, otro terremoto en el condado de Dingri dejó al menos 126 muertos. Para Semiversal, cada terremoto en estas regiones aisladas recuerda que la vulnerabilidad no depende solo de la fuerza de la naturaleza, sino también de la distancia, el clima extremo y la fragilidad de las viviendas de quienes viven allí.

Fuente: Terremoto deja al menos 16 muertos en región china de Tíbet

Fuente: Tres nuevos terremotos sacuden la zona del seísmo del Tíbet

Fuente: Terremoto en el Tíbet obliga a más de 12.000 personas a dejar sus hogares