La erupción del volcán paraliza el mayor aeródromo de Sicilia
El aeropuerto de Catania, el más transitado de Sicilia, seguirá cerrado hasta al menos el sábado por la tarde debido a la erupción del volcán Etna y a la nube de ceniza volcánica que cubre la zona. Es el quinto día consecutivo con las operaciones suspendidas en el aeródromo Vincenzo Bellini, en plena temporada alta de vacaciones de verano.
La ceniza expulsada por el Etna obligó a cancelar más de un tercio de los cerca de 2000 vuelos previstos entre el 6 y el 12 de agosto, y a desviar otros 600, dejando a cientos de turistas varados durante la festividad del Ferragosto, el punto álgido del verano italiano. La nube de ceniza llegó a extenderse hasta Libia.
El Etna, situado en la costa este de Sicilia, es uno de los volcanes más activos del mundo y entra en erupción con frecuencia. Aunque sus episodios suelen interrumpir la actividad del aeropuerto, las autoridades señalaron que esta es la emergencia más prolongada desde 2002, por la persistencia de la actividad eruptiva y la cantidad de ceniza en suspensión.
La ceniza volcánica es especialmente peligrosa para la aviación, ya que puede dañar los motores de los aviones y reducir la visibilidad, por lo que las autoridades priorizan la seguridad y mantienen cerrado el espacio aéreo hasta que las condiciones mejoren. Los equipos trabajan en la limpieza de las pistas mientras vigilan la evolución del volcán.