Un nuevo pulso eruptivo obliga a evacuar comunidades
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) de Guatemala declaró la alerta naranja tras un nuevo pulso eruptivo del volcán de Fuego registrado la noche del 3 de agosto. El instituto de vulcanología Insivumeh confirmó que la actividad incluye fuertes explosiones, flujos de lava y columnas de gases y ceniza, que obligaron a evacuar a comunidades cercanas al coloso, uno de los más activos de Centroamérica.
Las columnas de ceniza superaron los 6000 metros de altura y las explosiones se sintieron a apenas 35 kilómetros de la capital guatemalteca. Al menos dos aldeas situadas en las faldas del volcán, El Porvenir y Las Lajitas, fueron desalojadas, mientras las autoridades reforzaban las medidas de precaución ante posibles flujos de lava y deslizamientos de material volcánico.
El Gobierno habilitó albergues temporales en San Juan Alotenango y suspendió las clases en los municipios vecinos para proteger a la población. También se suspendieron los ascensos al volcán y se reforzó la coordinación entre las instituciones de respuesta. La alerta naranja es el segundo nivel más alto, previo a la emergencia máxima, y busca proteger a los habitantes de las zonas de mayor riesgo.
El volcán de Fuego, ubicado entre los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango, mantiene una actividad frecuente, pero episodios como este reavivan el recuerdo de la devastadora erupción de 2018, que dejó más de dos centenares de muertos. Las autoridades piden a la población mantenerse informada por los canales oficiales y acatar cualquier orden de evacuación preventiva.
Fuente: DW — Volcán de Fuego