Los rescatistas siguen buscando entre los escombros
El número de muertos por el terremoto que sacudió la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón, se elevó a al menos 35, con cientos de heridos, según el último balance de las autoridades. El seísmo, uno de los más devastadores de los últimos años en el país, dejó edificios derrumbados, incendios y graves daños en la infraestructura de la región.
El punto más crítico sigue siendo el centro comercial Aeon Mall de Kumamoto, donde murieron al menos cinco personas y otras quedaron atrapadas tras el derrumbe. Otro foco de víctimas fue la caída de una chimenea en una fábrica de papel en la localidad de Yatsushiro. Las autoridades desplegaron a miles de efectivos de las Fuerzas de Autodefensa, junto a aviones y helicópteros, para las labores de rescate.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, aseguró que el Gobierno haría “todo lo posible” e instruyó a los ministros a dedicar todos los esfuerzos a salvar y rescatar a las víctimas, bajo el principio de priorizar la vida humana. Los equipos de emergencia trabajan contrarreloj, conscientes de que las probabilidades de hallar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas.
El terremoto provocó además cortes de electricidad y agua, y llevó a empresas como Toyota, Honda y Nippon Paper a suspender operaciones en la zona. Japón, situado sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo, por lo que cuenta con estrictas normas de construcción y sistemas de alerta que, aun así, no logran evitar por completo las tragedias cuando los sismos son de gran magnitud.
Fuente: DW — Terremoto Japón
Fuente: CNN — Terremoto Kumamoto