Dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 derrumbaron decenas de edificios y dejaron 1,500 heridos
Al menos 188 personas murieron y más de 1,500 resultaron heridas tras dos potentes terremotos que sacudieron Venezuela con apenas un minuto de diferencia la noche del miércoles 24 de junio. El primer sismo, de magnitud 7,2, ocurrió a las 18:04 hora local cerca de San Felipe, en el estado de Yaracuy; 39 segundos después se registró un segundo temblor de magnitud 7,5, el más potente que ha sacudido el país desde 1900, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, detalló que más de 200 personas continúan atrapadas bajo los escombros y 157 permanecen desaparecidas. El estado costero de La Guaira, declarado zona de desastre, sufrió los peores daños. Ocho hospitales resultaron afectados y debieron ser evacuados, mientras más de 2,900 familias quedaron damnificadas. Los sismos se sintieron incluso en Colombia, donde se activaron algunas alarmas.
Los movimientos reactivaron la falla de Boconó, una fractura geológica de unos 500 kilómetros que actúa como el principal límite entre la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana, según la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis). El único terremoto de mayor magnitud en la historia del país fue uno de 7,7 ocurrido en octubre de 1900 frente a las costas, al noreste de Caracas.
La comunidad internacional respondió con ofertas de ayuda: España envió un avión con equipos de rescate, Colombia y Portugal prepararon brigadas especializadas con perros de búsqueda, y Estados Unidos prometió una respuesta "integral". El jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, llamó a la colaboración internacional, mientras expertos de la organización instaron a Caracas a desbloquear el acceso a redes sociales y medios para facilitar las tareas de socorro.