Dos informes vinculan incendios y olas de calor con la contaminación que causó 6,4 millones de muertes prematuras en 2025
El cambio climático y la contaminación del aire son 'dos caras de la misma moneda' y, combinados, agravan una crisis de salud global, advirtió la ONU el 7 de septiembre de 2026 al presentar dos informes del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) junto con la Coalición por el Clima y el Aire Limpio y la Organización Meteorológica Mundial. Los incendios forestales extremos y las olas de calor, intensificados por el calentamiento, están degradando aún más el aire que respiramos.
Según los reportes, la contaminación del aire exterior causó 6,4 millones de muertes prematuras en 2025, a las que se suman 2 millones por contaminación en interiores, entre ellas 300.000 niños. La exposición se asocia además a 5,5 millones de nuevos casos de asma infantil y a unos 2 millones de casos de demencia. Los incendios forestales se han triplicado desde la década de 1990 y su humo provocaría un 93% más de mortalidad de lo que estimaban los modelos tradicionales.
Los documentos advierten que las olas de calor intensifican el ozono a nivel del suelo, que daña los pulmones y las cosechas, y alertan sobre la amenaza 'invisible' de los microplásticos, con unos 51 millones de toneladas acumuladas en tierra y 22 millones en los océanos. La jefa del PNUMA, Inger Andersen, subrayó que actuar sobre el aire y el clima a la vez multiplica los beneficios para la salud.
El informe destaca que las soluciones son económicamente viables: cada dólar invertido en aire limpio genera un retorno de unos 15 dólares, y un paquete de 25 medidas podría evitar 144 millones de muertes prematuras hacia 2050. Sin embargo, la fragmentación política y la falta de coordinación institucional siguen retrasando su aplicación, según los organismos, que reclaman una acción integrada y urgente.
Fuente: Naciones Unidas — El clima y la calidad del aire van unidos en la salud y la enfermedad