El origen del COVID-19 sigue sin resolverse
Más de cinco años después del estallido de la pandemia, el origen del SARS-CoV-2, el virus causante del COVID-19, sigue siendo una incógnita y un asunto cargado de tensión política. Dos grandes hipótesis se mantienen sobre la mesa: un salto natural desde los animales al ser humano, posiblemente a través de un huésped intermediario en un mercado de Wuhan, o un incidente relacionado con un laboratorio en esa misma ciudad china. Los movimientos recientes han reavivado la controversia.
El Gobierno de Estados Unidos publicó una página oficial titulada "Lab Leak: The True Origins of Covid-19", basada en el informe final de un subcomité de la Cámara de Representantes, en la que sostiene que un incidente de laboratorio en Wuhan es el origen más probable. Entre sus argumentos cita que todos los casos apuntan a una única introducción en humanos, la presencia en Wuhan de un importante laboratorio de investigación de coronavirus y reportes de investigadores enfermos a finales de 2019, además de duras críticas a responsables sanitarios de la etapa anterior.
La Organización Mundial de la Salud ofrece una lectura más prudente. En junio de 2025, su Grupo Asesor Científico sobre los Orígenes de Nuevos Patógenos (SAGO), formado por 27 expertos independientes, concluyó que "el peso de la evidencia disponible" apunta a un salto zoonótico, directamente desde murciélagos o mediante un huésped intermediario. No obstante, subrayó que buena parte de la información necesaria nunca se facilitó y que todas las hipótesis, incluida la fuga de laboratorio, siguen abiertas.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, reiteró su llamado a China para que comparta datos clave que aún no ha entregado, como secuencias genéticas de los primeros casos e información sobre los laboratorios y los mercados de Wuhan. La identificación científica del virus data de comienzos de 2020, cuando los investigadores aislaron por primera vez el nuevo coronavirus en pacientes de Wuhan. Cinco años después, la falta de acceso a esos datos mantiene la cuestión sin cerrar, en un debate tan geopolítico como científico y decisivo para prevenir futuras pandemias.
Fuente: Casa Blanca — Origen del COVID-19