La epidemia se convierte en la tercera más letal de la historia de esta enfermedad
El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) superó los 506 muertos y ronda los 1.600 casos confirmados, según el último balance de las autoridades sanitarias del país, casi dos meses después de que se declarara la epidemia el 15 de mayo. El epicentro sigue localizado en la provincia de Ituri, en el noreste del país, una región marcada por los conflictos armados y la inseguridad que dificultan enormemente la respuesta médica.
Con estas cifras, el actual brote se ha convertido en la tercera epidemia de ébola más letal de la historia, solo por detrás de la que azotó África Occidental entre 2014 y 2016, que causó más de 11.300 muertes, y la que afectó al este de la RDC entre 2018 y 2020, con cerca de 2.300 fallecidos. La enfermedad, provocada por la cepa Bundibugyo del virus, se ha extendido también a la vecina Uganda, donde se han confirmado varios casos y algunas muertes.
La respuesta enfrenta enormes obstáculos: la desconfianza de las comunidades hacia las autoridades, las campañas de desinformación y los combates en la región han ralentizado las labores de rastreo y contención. A ello se suma que no existe todavía una vacuna ni un tratamiento autorizado contra la cepa Bundibugyo, a diferencia de la variante Zaire, para la que sí hay reservas mundiales de vacunas disponibles.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), que declaró el brote como emergencia de salud pública de importancia internacional, inició ensayos clínicos con los antivirales MBP134 y remdesivir para evaluar si reducen la mortalidad. En paralelo, UNICEF y la alianza para las vacunas Gavi lanzaron una convocatoria con una financiación de hasta 40 millones de dólares para acelerar el desarrollo de una vacuna específica. Los organismos internacionales solicitaron más de 500 millones de dólares para financiar el plan de respuesta a la epidemia.
Fuente: RD Congo 506 muertos ébola DW