El brote de ébola en la RD del Congo supera los 300 muertos y sigue fuera de control

La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) sigue fuera de control más de un mes después de su declaración, el 15 de mayo. Según el último balance del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el brote ha causado 304 muertes y 1,115 contagios confirmados. El epicentro de la crisis se encuentra en Ituri, una provincia del noreste congoleño en la frontera con Sudán del Sur y Uganda, marcada por la inseguridad y los conflictos armados.

El actual brote, provocado por la cepa Bundibugyo del virus, fue detectado de forma tardía, lo que permitió que la epidemia alcanzara una magnitud aún difícil de medir. Por ello, las organizaciones humanitarias y ONG presentes sobre el terreno consideran que las cifras oficiales están subestimadas. Se trata ya de la tercera peor epidemia de ébola de la historia, solo por detrás del brote de África Occidental de 2014-2016 y del que afectó al este congoleño entre 2018 y 2020.

La respuesta enfrenta serios obstáculos: la desconfianza de las comunidades locales hacia las autoridades externas, las campañas de desinformación en redes sociales y los combates en la región han ralentizado las investigaciones. En las últimas semanas, dos centros de tratamiento fueron incendiados y más de 100,000 personas se desplazaron por la violencia. Las estrictas medidas sanitarias, como la prohibición de vigilias funerarias con más de 50 personas, también han generado malestar.

Ante la falta de vacunas y tratamientos aprobados contra la cepa Bundibugyo, Estados Unidos comenzó a enviar dosis del tratamiento experimental MBP134, una terapia con anticuerpos monoclonales, junto con 2,500 pruebas de diagnóstico rápido. La Organización Mundial de la Salud (OMS), que declaró el brote como emergencia internacional, prevé iniciar ensayos clínicos para evaluar antivirales, mientras impulsa el desarrollo de una vacuna específica contra esta cepa del virus.

Fuente: RD Congo más de 300 muertos ébola DW