La edad media de quienes inician tratamiento subió de 38 a casi 41 años en una década
El perfil de las personas adictas en España está envejeciendo, según el informe del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA). La edad media de quienes son atendidas en tratamiento pasó de 38,1 años en 2016 a 40,7 años en 2025, alejando la imagen de las adicciones como un problema exclusivamente juvenil. Los grupos con más peso se concentran ahora entre los 34 y los 49 años.
Una de las claves de este envejecimiento es la demora en buscar ayuda. Las personas no acuden a tratamiento al inicio del consumo problemático, sino tras años de relación con la sustancia. En el caso del alcohol, el tiempo medio de consumo antes de iniciar tratamiento supera los 19 años, mientras que en la cocaína y el policonsumo ronda los 14 años, lo que explica que lleguen con más edad y un mayor deterioro acumulado.
Otro factor determinante es el llamado "policonsumo", el uso simultáneo de varias sustancias, una tendencia en aumento. Las principales drogas que motivan la entrada a tratamiento son el alcohol, la cocaína, la heroína y el cannabis, con un incremento notable del alcohol y la cocaína en los últimos años, frente al descenso de la heroína. El cannabis predomina entre los más jóvenes, los estimulantes en las edades intermedias y el alcohol y los opioides entre los mayores.
El fenómeno también tiene una lectura de género: en las mujeres se observa una mayor proporción de admisiones por alcohol y cannabis, mientras que en los hombres predominan los estimulantes y los opioides. El informe alerta de que el envejecimiento del perfil adicto plantea nuevos retos para los sistemas de salud, que deben adaptar sus recursos a una población con más edad, mayor cronicidad y problemas de salud asociados al consumo prolongado.