El brote en la RDC ya suma 1,094 casos y 277 muertes; no existe vacuna contra esta variante
La Organización Mundial de la Salud (OMS) iniciará la próxima semana en la República Democrática del Congo (RDC) un ensayo clínico con dos tratamientos antivirales para intentar reducir las muertes por la variante Bundibugyo del ébola. El estudio evaluará si los medicamentos MBP134 y remdesivir, administrados por separado o combinados, pueden disminuir la mortalidad. "Podríamos salvar muchas más vidas con tratamientos", declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
El ensayo será realizado por un consorcio integrado por el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la RDC, la organización médica ALIMA, la Universidad de Oxford y la propia OMS. Estados Unidos y la farmacéutica Gilead Sciences donaron las dosis de los antivirales. Más de cien personas se han recuperado desde que comenzó el brote hace cinco semanas, lo que demuestra que la detección temprana y la atención de apoyo permiten sobrevivir a muchos pacientes.
En paralelo, UNICEF y Gavi, la Alianza para las Vacunas, lanzaron una convocatoria a fabricantes y desarrolladores para identificar vacunas candidatas contra el virus de Bundibugyo, con una financiación de hasta 40 millones de dólares destinada a acelerar su producción. A diferencia de la especie Zaire del ébola, que cuenta con una reserva mundial de vacunas, actualmente no existe ninguna disponible contra esta cepa, responsable del brote actual.
Pese al aumento de la respuesta, la epidemia avanza con rapidez: la RDC confirma 1,094 casos y 277 muertes, y Uganda 20 casos y dos fallecimientos. La capacidad de atención creció de menos de diez camas a más de 500 en 19 centros de salud, y los diagnósticos pasaron de 30 a más de 2,000 análisis diarios. Sin embargo, casi 80 trabajadores sanitarios se han infectado, y la OMS y los Centros Africanos para el Control de Enfermedades han solicitado 518 millones de dólares para financiar el plan de respuesta.