Angie Tatiana Muñoz ha formado a más de 6.000 niños con kits reciclados en una región golpeada por la guerra

En San José del Guaviare, en la Amazonía colombiana, la joven Angie Tatiana Muñoz fundó en 2021 Science Bot, la primera escuela de robótica de la región, después de ver a niños de siete y ocho años jugar a la guerra con palos que simulaban armas. Los convocó con un kit de robótica y botellas recicladas; empezaron cuatro y hoy la escuela ha formado a más de 6.000 niños.

Durante dos años no tuvo sede: funcionaba en un viejo Renault 4 rojo cargado de computadores usados, “la amenaza roja”, que llevaba las clases de barrio en barrio. Con unos 600 dólares que le prestó su familia compró cuatro computadoras de segunda mano y tres kits; en 2022 consiguió un local propio y hoy suma siete profesores e impresoras 3D.

Sus alumnos compiten con robots de cartón y material reciclado contra colegios de élite, y han sido campeones nacionales e internacionales. Juan Esteban Gómez, su primer alumno, diseñó a los 16 años un barco robótico que mide la calidad del agua de comunidades indígenas; Zully Romero llegó a un entrenamiento en el Centro Espacial Johnson de la NASA. La escuela trabaja incluso con excombatientes de las FARC que firmaron la paz en 2016.

“En las oficinas de Bogotá pueden hablar de paz y conflicto, pero no lo han vivido acá”, dice Tatiana, que define su labor como “una metodología para la paz”; su trabajo impulsó un proyecto de ley para que la robótica sea materia obligatoria en los colegios del país. Para Semiversal, su historia encarna cómo el conocimiento y la educación en ciencia y tecnología, puede abrir futuro donde la guerra solo ofrecía armas.

Fuente: La robótica como herramienta de paz en el Guaviare