La ONU documenta más de 9.200 ataques y 24.000 niños afectados por violaciones graves en zonas de conflicto durante 2024-2025
Los ataques contra la educación alcanzaron un récord durante el periodo 2024-2025, con más de 9.259 incidentes registrados en 28 países, según datos de la ONU y del fondo Education Cannot Wait. De ellos, más de 3.600 fueron ataques directos contra escuelas, una cifra que representa un aumento del 50% frente al periodo 2022-2023, mientras que el uso militar de centros educativos casi se duplicó.
El informe advierte que unos 258 millones de niños en 87 países enfrentan graves interrupciones en su aprendizaje y que 93 millones están actualmente fuera de la escuela. Solo 20 países concentran a 74 millones de esos menores sin escolarizar, en su mayoría en contextos de conflicto, pobreza o desplazamiento.
En cuanto a las violaciones graves contra la infancia en conflictos armados, la ONU verificó que 24.174 niños fueron afectados en 2025 y que más de 10.600 estudiantes y educadores murieron, resultaron heridos o fueron secuestrados. El asesinato y la mutilación fueron las violaciones más frecuentes, con 14.224 menores afectados; el Territorio Palestino Ocupado registró el mayor número de casos, y por primera vez las fuerzas gubernamentales fueron responsables de la mayoría de las violaciones verificadas.
Frente a este panorama, organismos como UNESCO y UNICEF respaldan la campaña 'Hope Starts Here' ('La esperanza empieza aquí'), que busca reunir 600 millones de dólares para garantizar educación segura a 10 millones de niños en zonas de crisis. Las agencias insisten en que proteger las escuelas y a quienes enseñan en ellas es esencial para no perder a toda una generación.