2,6 millones de niñas sin secundaria en cinco años, alerta UNICEF

Cinco años después de la llegada al poder de las autoridades de facto, Afganistán sigue siendo el único país del mundo donde la educación secundaria y superior está efectivamente vedada a niñas y mujeres. Según advirtió UNICEF, más de 2,6 millones de niñas han sido privadas de la educación secundaria en este periodo. Las niñas no pueden estudiar más allá del sexto grado desde septiembre de 2021, y las mujeres fueron excluidas de las universidades en diciembre de 2022.

"Un aula ofrece mucho más que aprendizaje. Da a una persona joven una voz y la capacidad de alcanzar todo su potencial, y ofrece protección contra el trabajo infantil, el matrimonio precoz, la violencia y los abusos", afirmó la directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell. "Cuando las escuelas cerraron, esa protección desapareció, precisamente cuando las niñas más la necesitaban". Las menores fuera de las aulas enfrentan un mayor riesgo de explotación, matrimonio infantil y violencia de género.

Las consecuencias van mucho más allá del aula. UNICEF calcula que el país podría perder hasta 20.000 maestras y 5400 trabajadoras de la salud para 2030, y que impedir estudiar a las niñas y limitar el empleo femenino provoca pérdidas de unos 84 millones de dólares al año. El daño se transmite a la siguiente generación: a más madres sin educación, mayores riesgos de que sus hijos nazcan con bajo peso, no completen las vacunas o sufran retraso en el crecimiento.

Pese a las prohibiciones, UNICEF sigue apoyando alternativas educativas: en 2025, más de 3,7 millones de niños recibieron apoyo educativo de emergencia y otros 442.000 participaron en aprendizaje comunitario, el 66% de ellos niñas. La agencia pidió a las autoridades levantar de inmediato las restricciones y permitir el regreso de todas las niñas y mujeres a escuelas y universidades. "Un país no puede prosperar cuando se frena a la mitad de sus jóvenes", subrayó Russell.

Fuente: Noticias ONU — Educación de niñas en Afganistán