Ganan el Senado y la Cámara en un voto de castigo por la economía y la guerra con Irán
El Partido Demócrata arrebató a los republicanos el control de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos en las elecciones intermedias del 3 de noviembre, según las proyecciones de las principales cadenas del país. En el Senado, los demócratas suman al menos 52 de los 100 escaños, y en la Cámara de Representantes superan los 230 de 435, muy por encima de los 218 necesarios para la mayoría. Por primera vez en su presidencia, Donald Trump tendrá un Congreso completamente en manos de la oposición durante los dos años que le quedan de mandato.
La victoria se decidió en estados de tradición republicana. El escaño clave fue Iowa, donde Josh Turek venció a Ashley Hinson por 51 % a 45 %, en un estado que Trump ganó en 2016, 2020 y 2024. Los demócratas también arrebataron escaños en Carolina del Norte, con Roy Cooper; Carolina del Sur, con Annie Andrews; Ohio; Kansas, con Adam Hamilton, el primer senador demócrata electo allí desde 1932; y Texas, donde James Talarico derrotó a Ken Paxton y devolvió a su partido un escaño texano en el Senado por primera vez desde 1988. En las gubernaturas, Keisha Lance Bottoms se convierte en la primera mujer negra en gobernar Georgia y Gina Hinojosa en la primera latina electa gobernadora de Texas.
Las encuestas a boca de urna muestran un voto de castigo: el 62 % de los votantes desaprueba la gestión de Trump y tres de cada cuatro están insatisfechos con el rumbo del país. La economía, la inflación, el precio de la gasolina, la corrupción y la política migratoria fueron las principales preocupaciones, y en Iowa el malestar se atribuye en parte al alza de los combustibles ligada a la guerra contra Irán. «Los estadounidenses dijeron ‘basta ya’», afirmó Hakeem Jeffries, quien podría convertirse en el primer afroamericano en presidir la Cámara. Trump, por su parte, aseguró que si su nombre hubiera estado en la boleta, los republicanos habrían arrasado.
El nuevo Congreso asumirá el 3 de enero de 2027. Con la mayoría, los demócratas podrán investigar al Gobierno, frenar nombramientos como los de jueces del Tribunal Supremo y bloquear las leyes de la Casa Blanca, aunque Trump conserva el poder de veto y en el Senado se necesitan 60 votos para aprobar la mayoría de las leyes. El mensaje de las urnas es claro: cuando el costo de la vida y una guerra lejana llegan al bolsillo de la gente, incluso los bastiones más fieles pueden cambiar de bando.
Fuente: Demócratas arrebatan a los republicanos el control del Senado y de la Cámara (LatinUS)
Fuente: Los demócratas ganaron mayoría en las dos cámaras del Congreso (El Nuevo Día)