Casi 16 millones de personas sufren inseguridad alimentaria aguda

En Afganistán la comida está en los mercados, pero casi 16 millones de personas, uno de cada tres afganos, no pueden pagarla. Según la ONU, entre septiembre y octubre 15,9 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria aguda en nivel de “crisis” o peor, y 3,4 millones están en “emergencia”, pese a que las lluvias y las cosechas mejoraron este año.

“Incluso si las cosechas mejoran y los mercados están abastecidos, las familias pueden seguir pasando hambre”, advirtió Olga Cherevko, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Kabul. Tras años de sequía, la pobreza, el costo de semillas y fertilizantes y el acceso limitado a servicios impiden que muchas familias se recuperen. Durante el invierno, de noviembre a abril, la cifra podría subir a 19,2 millones de personas.

Los niños son los más afectados: más de cuatro millones de entre seis meses y cinco años necesitarán tratamiento contra la desnutrición aguda el próximo año, y cerca de un tercio de los centros de atención nutricional ha cerrado por recortes presupuestarios. “Una vez que estos servicios se suprimen, las consecuencias pueden ser irreversibles”, alertó Cherevko. Además, la exclusión de mujeres y niñas podría dejar al país sin 20.000 maestras y 5.400 profesionales sanitarias para 2030, según UNICEF.

La ONU pide actuar antes del invierno, con alimentos para los más vulnerables y apoyo a los agricultores antes de la siembra. Para Semiversal, Afganistán muestra que el hambre no siempre nace de la falta de comida, sino de la falta de medios para alcanzarla: cuando la pobreza y la exclusión se instalan, una buena cosecha ya no basta para salvar vidas.

Fuente: Hambre en Afganistán: hay comida, pero fuera de alcance