A 35 años del cierre del polígono de Semipalatinsk, el legado de las pruebas atómicas sigue marcando a comunidades enteras
Naciones Unidas conmemoró el 31 de agosto de 2026 el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares, coincidiendo con los 35 años del cierre del polígono de Semipalatinsk, en Kazajstán, clausurado el 29 de agosto de 1991. Entre 1949 y 1989 se realizaron en ese sitio 456 ensayos nucleares. El movimiento Nevada-Semipalatinsk, encabezado por el poeta Olzhas Suleimenov, movilizó a la población kazaja para exigir el fin de las pruebas, y la clausura del polígono se convirtió en un símbolo del inicio de la soberanía del país, hoy recordado cada año en esta fecha.
Las consecuencias de aquellas detonaciones siguen presentes generaciones después. El artista y activista kazajo Karipbek Kuyukov nació sin brazos a causa de la exposición prenatal a la radiación, mientras que en Estados Unidos Tina Cordova, sobreviviente de cuarta generación de la prueba Trinity realizada en Nuevo México en 1945, relata cómo el cáncer ha afectado a cinco generaciones de su familia. Comunidades de Kazajstán, Nevada, Nuevo México, la Polinesia Francesa y Japón comparten historias similares de víctimas que, en muchos casos, desconocían el peligro al que estaban expuestas.
Representantes de la ONU subrayaron la vigencia del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, abierto a firma hace 30 años. Izumi Nakamitsu, Alta Representante para Asuntos de Desarme, y Robert Floyd, secretario ejecutivo del organismo que supervisa el tratado, insistieron en la importancia de lograr su entrada en vigor plena. Por su parte, Kairat Umarov, representante permanente de Kazajstán ante la ONU, recordó el papel pionero de su país en el desarme voluntario tras el cierre del polígono.
Los participantes advirtieron que, en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, han resurgido los temores sobre una posible reanudación de los ensayos nucleares. Diversas voces coincidieron en que las historias de las comunidades afectadas deben servir como recordatorio de los costos humanos de largo plazo de este tipo de pruebas. La conmemoración buscó, más que señalar responsables, preservar la memoria de las víctimas y reforzar el llamado internacional a impedir que estos hechos se repitan.
Fuente: De Kazajstán a Nuevo México, los ensayos nucleares atraviesan fronteras y generaciones