Estados Unidos se repliega del multilateralismo: Trump ordena la retirada de más de 60 organismos internacionales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la retirada de su país de más de 60 organizaciones internacionales, convenciones y tratados, en una decisión que marca un giro drástico en la política exterior estadounidense y profundiza su alejamiento del sistema multilateral. La medida fue formalizada mediante un memorando firmado el 7 de enero, en el que se ordena a todas las agencias del Ejecutivo iniciar “de inmediato” los procedimientos necesarios para concretar las salidas. Según la Casa Blanca, estas entidades “ya no sirven a los intereses estadounidenses” y promueven agendas consideradas ineficaces, hostiles o contrarias a la soberanía nacional.
Entre los organismos afectados se encuentran casi una treintena de entidades vinculadas al sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), organismo internacional creado en 1945 para promover la paz, la cooperación y el desarrollo entre los Estados. Entre ellas figura la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), tratado internacional que constituye la base de los esfuerzos globales para enfrentar el calentamiento global. También aparece el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), órgano científico de la ONU encargado de evaluar la evidencia científica sobre el cambio climático. Estas retiradas refuerzan la postura histórica de Trump, quien ha rechazado reiteradamente el consenso científico sobre el calentamiento global, al que en el pasado ha calificado como un “engaño”.
El memorando sostiene que muchas de las organizaciones abandonadas operan como órganos consultivos que trabajan en áreas como desarrollo sostenible, igualdad de género, construcción de la paz y derechos humanos, ámbitos que la actual administración considera parte de una agenda “globalista” o ideológica. Desde esta perspectiva, la retirada no implica una confrontación directa con dichas instituciones, sino una decisión de apartarse y retirar recursos financieros y políticos, bajo el argumento de que el dinero de los contribuyentes estadounidenses debe destinarse prioritariamente a objetivos internos.
La decisión también afecta a organismos no pertenecientes al sistema de la ONU, como entidades dedicadas a la cooperación en energía limpia, gobernanza democrática y seguridad internacional. Entre ellas se encuentran la Alianza Solar Internacional, iniciativa destinada a promover el uso de energía solar; el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), que apoya procesos democráticos en distintos países; y el Foro Global contra el Terrorismo, plataforma multilateral orientada a la cooperación frente a amenazas extremistas. Asimismo, figuran organizaciones vinculadas a la migración, la educación, la cultura y la ciberseguridad. En conjunto, el repliegue representa una reducción significativa de la presencia estadounidense en espacios de coordinación global que durante décadas contaron con su liderazgo financiero y político.
Desde el punto de vista jurídico, la medida abre interrogantes relevantes. Si bien la Constitución de Estados Unidos establece que los tratados internacionales requieren la aprobación de dos tercios del Senado para su ratificación, no define con claridad los mecanismos para una retirada unilateral por parte del Ejecutivo. Esta ambigüedad podría dar lugar a impugnaciones legales, especialmente en el caso de acuerdos de amplio alcance como los relacionados con el clima. No obstante, Trump ya había sentado precedentes similares al retirar al país del Acuerdo de París sobre el Clima, así como de la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo encargado de coordinar la salud pública internacional; del Consejo de Derechos Humanos de la ONU; y de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
La reacción internacional no se hizo esperar. Líderes europeos calificaron la decisión de “lamentable” y advirtieron que debilita la cooperación global en un contexto marcado por crisis climáticas, conflictos armados y desafíos humanitarios crecientes. Organizaciones científicas y de la sociedad civil alertaron que el repliegue de Estados Unidos no solo reduce recursos financieros, sino que también erosiona la credibilidad del sistema multilateral. En este contexto, la política de retirada impulsada por Trump refleja una estrategia clara: en lugar de disputar el rumbo de estas instituciones desde dentro, Washington opta por abandonar el tablero y concentrarse en sus propias prioridades, aun a costa de debilitar los mecanismos de gobernanza global construidos durante décadas.
Fuente: No sirven a nuestros intereses: Trump anuncia que EE.UU. se retira de más de 60 organizaciones internacionales, convenciones y tratados | BBC NEW UNDO