Las víctimas son obligadas a cometer estafas en línea
Las redes criminales están usando falsas ofertas de trabajo difundidas en redes sociales para captar personas que, al llegar a otro país, son obligadas a participar en estafas por internet. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advirtió que esta modalidad se ha convertido en una de las formas de trata de personas de más rápido crecimiento en el mundo, con víctimas procedentes de más de 80 países.
Muchas de las personas reclutadas aceptan supuestas oportunidades laborales en el extranjero, pero al llegar a su destino sus documentos son confiscados y quedan encerradas en complejos vigilados. Allí sufren violencia física, amenazas, endeudamiento forzado y, en muchos casos, torturas, abusos sexuales, aislamiento y privación de alimentos para obligarlas a cometer fraudes en línea. “Son víctimas de trata; merecen protección, no castigo”, subrayó la directora de la OIM, Amy Pope.
Se trata de un negocio criminal altamente organizado. Según la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC), las pérdidas por estafas en línea en Asia Oriental, el Sudeste Asiático, Australia y Nueva Zelanda oscilaron entre 88.300 y 114.100 millones de dólares solo en 2025. Se calcula que unas 300.000 personas trabajan en centros de estafas del Sudeste Asiático, muchas de ellas retenidas contra su voluntad, y las redes buscan sobre todo jóvenes con estudios, inglés y habilidades tecnológicas.
Aunque el fenómeno comenzó en Asia, las redes han ampliado su alcance gracias a las redes sociales y ya reclutan personas de casi todas las regiones. Entre 2022 y 2025, la OIM asistió a más de 3.500 víctimas de 39 países y presentó una nueva estrategia regional para Asia y el Pacífico (2026-2030). La agencia insistió en que rescatar a las víctimas es solo el primer paso: muchas regresan traumatizadas, sin documentos y con miedo a ser procesadas por los delitos que fueron obligadas a cometer.
Fuente: ONU — Trata de personas