La droga viajaba oculta en carcasas de pescado congelado importado legalmente
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia requisó 500 kilogramos de cocaína camuflada en un cargamento de atún procedente de Ecuador y detuvo a un ciudadano ruso sospechoso de estar vinculado al narcotráfico, según informó la agencia estatal rusa TASS. La droga fue detectada en la terminal de contenedores Petrolesport, en el Gran Puerto de San Petersburgo, oculta en carcasas de atún entero congelado, sin limpiar, que había sido importado de manera legal.
La investigación comenzó tras identificar a un ciudadano ruso desempleado, señalado como uno de los principales organizadores de un grupo narcocriminal internacional "especializado en canales de suministro de drogas a Rusia". Gracias a labores de inteligencia, las autoridades obtuvieron información anticipada sobre el envío, programado para junio de 2026, y documentaron la operación antes de proceder a la incautación y el arresto.
Los registros en el domicilio del detenido revelaron un ostentoso estilo de vida financiado por el narcotráfico. Los agentes confiscaron dispositivos electrónicos con acceso a criptomonedas por un valor equivalente a 613.000 dólares, 13 relojes de lujo valorados en más de 1,3 millones de dólares y cinco automóviles de alta gama tasados en al menos 1,6 millones de dólares. El FSB señaló que se trata de uno de los "cargamentos excepcionalmente grandes" procedentes de Latinoamérica.
El caso confirma una tendencia creciente: Rusia se ha convertido en un destino importante de la cocaína ecuatoriana, que suele ocultarse en cargamentos de banano y pescado, dos de los principales productos de exportación del país sudamericano. Ecuador es hoy uno de los mayores puntos de tránsito del narcotráfico intercontinental, y las organizaciones criminales han diversificado sus rutas hacia Rusia para evadir los controles cada vez más estrictos en Europa Occidental, según informes de inteligencia internacional.
Fuente: Rusia cocaína atún Ecuador DW