El alza del petróleo y los fertilizantes amenaza las cosechas y el gasto en salud y educación

La escalada militar en Oriente Medio amenaza con trasladar el impacto del alza de la energía a los campos, las mesas y el desarrollo de los países más pobres, según dos nuevos informes de agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) publicados este lunes 29 de junio. El encarecimiento de los combustibles eleva el costo de los fertilizantes, reduce las posibilidades de mantener las cosechas y deja a los hogares vulnerables expuestos a alimentos más caros y dietas menos nutritivas.

Un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advierte que, si los altos precios de la energía de la primera mitad de 2026 se prolongan, la producción mundial de cereales caería un 0,9% en 2027. El impacto sería más severo en los países de bajos ingresos, donde las cosechas disminuirían un 1,7% por el menor uso de fertilizantes y la dificultad para importar alimentos.

El segundo informe, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), calcula que los subsidios a los combustibles fósiles podrían alcanzar este año 1,1 billones de dólares, unos 410.000 millones más que en 2025, y hasta 1,43 billones si el petróleo llega a los 110 dólares por barril. "El dinero que debería construir escuelas, hospitales y sistemas de energía limpia se está utilizando simplemente para mantener las economías a flote", afirmó el administrador del PNUD, Alexander De Croo.

La presión se suma a una carga de deuda creciente: la economía en desarrollo mediana destinará este año el 9,53% de sus ingresos públicos al pago de intereses, el doble que hace una década y el nivel más alto en 25 años. Casi la mitad de los países más pobres ya se encuentran en situación de sobreendeudamiento o en alto riesgo de caer en ella. Para esos Estados, el alza de la energía plantea una doble amenaza: menos alimentos disponibles y menos recursos para proteger a su población.

Fuente: Países pobres crisis energética Oriente Medio ONU