El Programa Mundial de Alimentos busca asistir a medio millón de personas en tres meses
Los terremotos del 24 de junio en Venezuela, que ya dejan al menos 1,719 muertos, han agravado la situación de familias que ya necesitaban apoyo y han dejado a otras sin vivienda, ingresos ni acceso regular a comida. "Es desgarrador ver la desesperación", relató Stephanie Hochstetter, directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Venezuela, durante una rueda de prensa desde La Guaira, una de las zonas más golpeadas por el desastre.
La responsable narró el caso de un padre que, con sus tres hijos pequeños de la mano, contó a los equipos humanitarios que ya no tenía refugio, agua ni comida; la madre había sido hospitalizada en Caracas y la familia había perdido a parientes y vecinos bajo los escombros. "Las necesidades de alimentos, agua segura, refugio y servicios esenciales son inmediatas y críticas", subrayó Hochstetter. El PMA ya distribuyó paquetes de emergencia a 1,200 personas en La Guaira.
La agencia cuenta actualmente con más de 3,000 toneladas de alimentos dentro de Venezuela, suficientes para alimentar a más de 10,000 familias durante dos meses, y mantiene reservas adicionales en Colombia y más de 1,400 toneladas en su centro logístico regional de Panamá, listas para ser enviadas. Antes del desastre, el PMA ya apoyaba a unas 500,000 personas mediante alimentación escolar e intervenciones comunitarias, una operación que ahora debe reorientarse hacia la asistencia de emergencia.
El organismo lanzó un llamamiento inicial de 15 millones de dólares para proporcionar alimentos, apoyo logístico y comunicaciones de emergencia a hasta medio millón de personas durante los próximos tres meses. Los puertos de La Guaira y Puerto Cabello permanecen operativos para el ingreso de ayuda. Hochstetter advirtió que la crisis no terminará pronto: "Lo que hemos aprendido de otros terremotos de esta magnitud es que, cuando se apagan los focos, las necesidades no desaparecen".