Organismos internacionales denuncian un deterioro continuo de derechos y libertades

Desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, las mujeres y niñas afganas han visto reducirse progresivamente sus derechos en educación, trabajo y participación social. Diversos informes señalan que el gobierno ha aprobado alrededor de 140 medidas que limitan su acceso a la vida pública, generando preocupación entre organizaciones internacionales de derechos humanos.

 

Las restricciones incluyen la prohibición de estudiar para muchas niñas, limitaciones laborales y nuevas normas que fortalecen el control masculino sobre la vida cotidiana de las mujeres. Expertos advierten que algunas disposiciones legales dificultan el acceso a la justicia y aumentan la vulnerabilidad de mujeres y menores frente a situaciones de abuso y discriminación.

 

La ONU y diversas organizaciones han alertado que estas políticas están profundizando una de las crisis de derechos humanos más graves del mundo. Analistas consideran que la exclusión educativa y económica de millones de mujeres podría afectar el desarrollo social y económico del país durante generaciones.

 

Mientras algunos gobiernos mantienen contactos diplomáticos con Afganistán, defensores de derechos humanos insisten en que la comunidad internacional debe continuar presionando para proteger los derechos fundamentales de las mujeres afganas. El debate sigue abierto sobre cómo equilibrar la ayuda internacional con las exigencias de respeto a los derechos humanos.

Fuente: Código penal talibán