Más de 4.200 personas siguen desaparecidas y las autoridades recurren a drones de carga para trasladar cadáveres en zonas montañosas incomunicadas

Las catastróficas riadas que golpearon a finales de agosto de 2026 la región montañosa de Nepal, cerca de la frontera con China, dejaron un saldo que ya supera los 1.000 muertos si se suman las víctimas en territorio nepalí y chino. Naciones Unidas informó el 31 de agosto de más de 900 fallecidos en Nepal y más de 4.200 personas desaparecidas. El desastre fue provocado por una avalancha de barro originada por un desprendimiento de tierra y el colapso de un glaciar en el valle del río Trishuli, que arrasó carreteras, puentes y viviendas en cuestión de minutos.

La ONU cifró en más de 10.000 las personas rescatadas hasta el momento, entre ellas 252 extranjeros, y advirtió que unas 65.000 necesitan agua y saneamiento y 22.000 niños requieren protección. Al menos 19 escuelas resultaron dañadas, nueve de ellas completamente destruidas. Como parte de la respuesta, el Programa Mundial de Alimentos transportó 80 toneladas de comida y distribuyó raciones para quince días, UNICEF entregó alimentos terapéuticos para 500 niños y se desplegaron quince equipos médicos de emergencia sobre el terreno.

Ante la destrucción de la infraestructura, los equipos de rescate recurrieron a drones de carga para trasladar cadáveres desde áreas incomunicadas y llevar medicinas, alimentos y suministros a comunidades aisladas. La Asociación de Drones de Nepal movilizó a más de 50 pilotos y especialistas en los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading, con aparatos capaces de cargar hasta 80 kilogramos, además de cámaras térmicas y tecnología LiDAR para las labores de búsqueda. En localidades como Devighat, metros de lodo, rocas y escombros sepultaron calles y hogares.

Las autoridades continúan la búsqueda de miles de desaparecidos mientras evalúan la magnitud de los daños, en uno de los episodios más letales de los últimos años en la región del Himalaya. El colapso glaciar y las lluvias extremas asociadas al fenómeno reavivan el debate sobre la vulnerabilidad de las zonas de alta montaña frente a eventos meteorológicos cada vez más intensos, así como sobre la necesidad de reforzar los sistemas de alerta temprana y la preparación ante este tipo de emergencias.

Fuente: Naciones Unidas — Inundaciones en Nepal: más de 900 muertos, la ONU refuerza su ayuda

Fuente: DW — Casi 1000 personas han muerto tras catastrófica riada en Nepal y China

Fuente: DW — Nepal usa drones de carga para trasladar cadáveres en zonas aisladas por las riadas