La mitad del territorio de la UE y el Reino Unido está en condiciones de sequía

La combinación de sequías persistentes y temperaturas estivales récord está acelerando el deterioro de los bosques de Europa y Norteamérica, donde la falta de agua se suma al riesgo de incendios y a la propagación de plagas y enfermedades. Así lo advierte la Comisión Económica de la ONU para Europa (CEPE), que alerta de que estas presiones amenazan la capacidad de estos ecosistemas para resistir un clima cada vez más extremo.

La situación es especialmente grave en Europa: según el Observatorio Europeo de la Sequía, el 50% del territorio de la Unión Europea y el Reino Unido se encuentra bajo condiciones de sequía, en niveles de vigilancia, advertencia o alerta. Algunas regiones de Europa occidental y central atraviesan sus déficits de precipitaciones más prolongados en más de seis décadas, lo que ya provoca pérdida de hojas y daños en las copas de los árboles.

La falta de agua no actúa sola: el estrés por calor y sequía coincide con brotes agresivos de escarabajos de la corteza y con enfermedades vegetales, en una combinación que provoca pérdidas de árboles a una escala excepcional. Datos de la CEPE indican que los insectos, las enfermedades y los fenómenos meteorológicos han llegado a afectar hasta 73 millones de hectáreas de bosque en la región.

Las ciudades tampoco escapan: los árboles urbanos afrontan a la vez la escasez de agua y el efecto de "isla de calor", justo cuando son una de las principales defensas naturales frente al calor extremo. Ante estos riesgos, los países buscan pasar de responder a las crisis a prepararse para ellas, mejorando la información sobre daños, reforzando la cobertura arbórea urbana e integrando la infraestructura verde en la planificación de las ciudades.

Fuente: Noticias ONU — Los bosques de Europa y Norteamérica bajo presión climática