El Danubio marca un mínimo histórico y deja sin agua a los reactores
Rumanía se prepara para paralizar esta semana su central nuclear de Cernavoda, la única del país, ante la continuada bajada del caudal del Danubio provocada por una sequía sin precedentes. El río, del que la planta toma el agua para refrigerar sus reactores, registró un nuevo mínimo histórico de 1.370 metros cúbicos por segundo a su entrada en Rumanía, muy por debajo de la media plurianual de 3.900.
Las autoridades ya desconectaron uno de los dos reactores de la central. Para ganar tiempo con el segundo, el país ha recurrido a medidas de emergencia: detonó una formación rocosa, dragó el lecho del río y preparó cuatro barcazas cargadas de piedra para desviar agua hacia la planta, con la participación del ejército en las obras de ingeniería para elevar el nivel en la zona de captación.
Pese a los esfuerzos, el panorama es sombrío. El director de la Administración Nacional de Aguas advirtió de que "con los caudales previstos no creo que se pueda hacer nada, y el cierre de Cernavoda es inevitable". Un directivo de la operadora Nuclearelectrica señaló que el reactor restante podría tener que apagarse en cinco o seis días si las barcazas hundidas no logran elevar el nivel del agua.
El apagón tendría un fuerte impacto: Cernavoda cubre alrededor del 20% del consumo eléctrico nacional. La histórica sequía del Danubio también amenaza la central de Paks, en Hungría, que abastece cerca de la mitad de la electricidad de ese país, y pone en alerta el suministro energético de Europa oriental. Los expertos vinculan estos episodios extremos con el cambio climático y las prolongadas olas de calor.
Fuente: DW — Rumanía paralizará su central nuclear
Fuente: Infobae — Cernavoda y la bajada del Danubio
Fuente: Moncloa — La sequía del Danubio y la energía nuclear