Las autoridades activan alertas ante una temporada muy intensa

China evacuó de forma preventiva a más de 10.000 personas ante el avance de un nuevo tifón hacia sus costas, según informaron las autoridades. Los servicios meteorológicos activaron alertas y ordenaron el desalojo de las zonas de mayor riesgo antes de la llegada del temporal, en una operación destinada a proteger a la población frente a los fuertes vientos y las lluvias intensas asociadas al fenómeno.

El nuevo desalojo se suma a una temporada de tifones especialmente activa en el este y el sureste asiático. En las últimas semanas, el tifón Noul había obligado a evacuar a más de 750.000 personas al tocar tierra en el sur de China, y poco después el tifón Bavi provocó el desalojo de cerca de 1,7 millones de personas en la provincia de Zhejiang, además de dejar heridos en Taiwán y Japón.

Los tifones —el nombre que reciben los ciclones tropicales en el Pacífico occidental— descargan lluvias torrenciales que provocan inundaciones y deslizamientos de tierra, y sus vientos pueden derribar estructuras y dejar sin electricidad a cientos de miles de hogares. China recurre de forma habitual a evacuaciones masivas y preventivas como principal herramienta para reducir el número de víctimas cuando se aproxima uno de estos sistemas.

Los expertos advierten de que el calentamiento de los océanos, vinculado al cambio climático, está haciendo que estos fenómenos sean cada vez más intensos y húmedos, con un mayor potencial destructivo. La sucesión de tifones en pocas semanas pone a prueba los sistemas de emergencia y evidencia la creciente exposición de las densamente pobladas regiones costeras del este de Asia a los eventos climáticos extremos.

Fuente: DW — Evacuados en China por un tifón

Fuente: Infobae — Evacuados por el tifón Noul

Fuente: El Universal — Evacuaciones por el tifón Bavi