El fuego calcinó fábricas y una planta de reciclaje que liberó humo cargado de dioxinas
Una densa nube tóxica se extendió este domingo 5 de julio por las inmediaciones de Salónica, la segunda mayor ciudad de Grecia, a causa de un incendio forestal e industrial declarado la noche anterior que arrasó varios negocios y fábricas. El fuego se originó en una zona boscosa del municipio de Oreokastro, en la región de Macedonia Central, y se propagó hasta alcanzar una zona industrial, generando una emergencia ambiental en el norte del país.
"Nos estamos centrando en la planta de reciclaje de la que emana una densa humareda y, debido a la dirección del viento, gran parte del humo se ha desplazado hacia Salónica", indicó Yiannis Artopoios, portavoz del Cuerpo de Bomberos. El funcionario calificó la operación de "muy compleja" por la liberación de grandes cantidades de humo tóxico y monóxido de carbono, que obligó a los bomberos a usar máscaras protectoras especiales para evitar quemaduras químicas en las vías respiratorias.
Más de 160 bomberos, apoyados por 50 vehículos cisterna, medios aéreos y grupos de voluntarios, libraron una intensa batalla durante toda la noche. Aunque lograron perimetrar el frente forestal y evitar que las llamas alcanzaran viviendas —desalojadas de forma preventiva—, el fuego calcinó comercios y fábricas de lubricantes y derivados del petróleo. Cinco bomberos fueron hospitalizados, en su mayoría por problemas respiratorios derivados de la inhalación de gases tóxicos.
Las autoridades recomendaron evitar los desplazamientos por la zona afectada, que abarca el oeste y el centro de la ciudad, y aconsejaron el uso de mascarillas de alta protección. Un responsable regional describió una "situación trágicamente alarmante" por la nube cargada de sustancias nocivas y dioxinas, y pidió a la comunidad científica pautas de protección para la población. La Policía detuvo a un hombre de 76 años que confesó haber provocado el fuego accidentalmente al conducir de forma temeraria por la zona boscosa. El incidente ocurre mientras Europa atraviesa una histórica ola de calor.