Hungría y Serbia rompen récords de temperatura mientras el calor se desplaza al este de Europa
La histórica ola de calor que asfixia a Europa se desplazó hacia el este del continente, dejando nuevos récords de temperatura en Hungría y Serbia. Hungría registró su marca más alta con 40,7 grados, mientras Serbia alcanzó los 39 grados, en un episodio que mantiene en alerta a los Balcanes. El fenómeno, sostenido por un sistema de altas presiones conocido como "bloqueo omega", ha llevado las temperaturas hasta 18 grados por encima del promedio estacional.
Los récords se extienden por todo el centro y este de Europa: la República Checa alcanzó los 41,9 grados, Eslovaquia superó por primera vez los 41 grados, Polonia rebasó los 40,5 grados, y Alemania encadenó varios días batiendo su récord absoluto hasta los 41,7 grados. Dinamarca llegó por primera vez en su historia a los 37 grados, y Reino Unido, Países Bajos, Suiza y Austria también superaron sus máximas mensuales o absolutas.
El saldo humano es alarmante. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que se han registrado más de 1,300 muertes adicionales en el continente desde el 21 de junio asociadas a las altas temperaturas. Solo en Francia, las autoridades estiman cerca de 1,000 fallecimientos por encima de lo habitual, con un incremento del 40% en las muertes en hogares entre los mayores de 65 años. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó el estrés por calor como un "asesino silencioso".
"Europa es el continente que se calienta más rápido en la Tierra", advirtió Tedros, a un ritmo que duplica el promedio global. El experto subrayó que las viviendas, escuelas y lugares de trabajo europeos no fueron construidos para resistir estas temperaturas, ya que solo cerca del 20% de los hogares cuentan con aire acondicionado. La ola de calor también agravó incendios forestales en Croacia, Bosnia y Albania, y complicó el suministro eléctrico en Ucrania, cuya red ya está debilitada por los ataques rusos.