Las olas de calor dejan de ser un problema ambiental para convertirse en una amenaza económica estructural
Un informe de la aseguradora Allianz Trade advirtió que las olas de calor podrían costarle a Alemania hasta 131,000 millones de dólares entre 2026 y 2030 si continúan los episodios extremos registrados en la última década. El estudio proyecta una caída potencial de hasta el 3% del Producto Interno Bruto (PIB) hacia fines de la década, en un fenómeno que ya dejó de ser exclusivamente ambiental para convertirse en un problema estructural de la economía europea.
El análisis identificó un punto crítico para la actividad económica: los 30°C. A partir de esa temperatura, las pérdidas de productividad laboral se aceleran considerablemente, afectando la rentabilidad de las empresas, que además deben afrontar mayores costos energéticos. Según el estudio, el consumo de energía aumenta aproximadamente un 1,2% por cada grado adicional de temperatura.
Alemania no es la única afectada. A escala europea, las economías más golpeadas podrían sufrir una reducción acumulada del crecimiento de entre el 5% y el 7% en el período. Francia encabeza las pérdidas proyectadas con 240,000 millones de dólares, seguida de Italia con 147,000 millones y España con cerca de 120,000 millones. El informe recuerda que las olas de calor se multiplicaron por siete desde la década de 1980.
El impacto trasciende al sector privado: Allianz Trade estima que el calor extremo podría reducir los ingresos fiscales alemanes un 0,7% anual y deteriorar el saldo fiscal cerca de un 0,9% del PIB por año. Los especialistas advierten que el fenómeno podría además generar mayores presiones inflacionarias y un aumento del desempleo en sectores especialmente expuestos, mientras buena parte de Europa todavía enfrenta limitaciones de infraestructura y planificación urbana para adaptarse.