La ola de calor actual alcanzó las temperaturas que se pronosticaron para dentro de 24 años  

En 2014, la presentadora del tiempo Evelyne Dhéliat realizó en la cadena francesa TF1 un pronóstico ficticio de las temperaturas que se esperaban para agosto de 2050: 40°C en París, 41°C en Toulouse, 42°C en Lyon y hasta 43°C en Nîmes. El informe, diseñado por Météo France como advertencia sobre el cambio climático, parecía entonces un escenario extremo y lejano. La ola de calor de esta semana ya ha igualado e incluso superado aquellas cifras, 24 años antes de lo previsto.

El mapa de Europa de estos días resulta alarmante: los termómetros marcaron 43°C en Francia, París permanece en alerta roja y Météo-France compara la severidad del episodio con la ola de calor de agosto de 2003, que dejó decenas de miles de muertos en el continente. En Reino Unido, la Met Office activó su segundo aviso rojo por calor extremo de la historia, con previsiones de hasta 40°C.

Lo más inquietante es la fuerza y persistencia del fenómeno en zonas donde no se esperaría. Un estudio publicado en 2022 en Nature Communications señala que las olas de calor europeas han crecido entre tres y cuatro veces más rápido que en el resto de latitudes medias del hemisferio norte, convirtiendo a Europa en uno de los puntos calientes de la zona templada del planeta.

La causa principal está en la corriente en chorro polar, un gran caudal de aire que distribuye el calor y el frío por el planeta. Su creciente ondulación garantiza una mayor variabilidad climática: olas de calor enormes, lluvias torrenciales y frío inoportuno. Los científicos advierten que Europa debe prepararse, ya que estos episodios extremos, antes considerados excepcionales, se están convirtiendo en la nueva normalidad climática mucho antes de lo proyectado.

Fuente: TF1 pronóstico 2050 ola de calor Xataka