Un estudio revela mil millones de personas más expuestas al calor extremo desde 1970
Un estudio publicado este lunes en la revista Nature Climate Change revela que el estrés térmico se ha intensificado a nivel global desde la década de 1970, con un aumento del calor nocturno más rápido que el diurno. La investigación, liderada por la científica Rebecca Emerton, muestra que las diez noches más calurosas del año se calientan a un ritmo de 0,32°C por década, superando el 0,27°C registrado en los días más calurosos.
Esta combinación de días asfixiantes y noches sin alivio térmico dispara los llamados "eventos compuestos", que impiden el descanso del cuerpo y multiplican los riesgos sanitarios. En Europa, los episodios encadenados de 15 a 30 días son ahora 3.4 veces más comunes, mientras que en África las secuencias de estrés térmico severo pueden prolongarse casi todo el año.
El mapa geográfico y temporal del calor extremo también se ha desbordado: regiones subtropicales de América del Norte, el sur de Europa y África soportan hasta 50 días adicionales de estrés térmico fuerte al año respecto a los años setenta. Actualmente, el 70% de la población mundial enfrenta al menos tres meses de estrés térmico fuerte anual, frente al 55% registrado en 1970, y mil millones de personas adicionales están expuestas a condiciones extremas que requieren intervención urgente para evitar daños graves a la salud.
"Durante el día podemos refugiarnos del sol o beber más agua, pero durante la noche, si la temperatura sensible es muy alta, no descansamos bien", explicó Francisco J. Tapiador, catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha. María José Sanz, del Basque Centre for Climate Change, destacó que el estudio es el primero en evaluar el impacto del calor crónico a escala global, aportando información esencial para rediseñar políticas de salud pública y planes de adaptación urgentes.