La ONU advierte que para 2050, en 11 de las 16 sedes el calor podría hacer imposible jugar sin medidas de adaptación

Según la organización World Weather Attribution, 26 de los 104 partidos del Mundial 2026 se disputarán bajo condiciones de estrés térmico que representan un riesgo real para los jugadores, de acuerdo con los umbrales de FIFPRO, el sindicato mundial de futbolistas. Cinco de esos encuentros podrían alcanzar los 28 grados de temperatura de bulbo húmedo global —una medición que combina calor, humedad, radiación solar y viento—, nivel en el que los expertos recomiendan posponer el partido.

El calor extremo no solo es un riesgo para la salud: cambia el juego. Los jugadores presionan menos, esprintan con menor frecuencia y gestionan su energía de forma más conservadora. El Mundial de Clubes 2025 ya fue una advertencia: en 31 partidos se superó el umbral de estrés térmico extremo, y periodistas, aficionados e incluso un árbitro asistente sufrieron desmayos. Las ciudades del sur y el interior de Estados Unidos, así como las sedes mexicanas, son las más expuestas.

Los aficionados enfrentan un riesgo aún mayor que los jugadores. Solo tres de las 16 sedes cuentan con aire acondicionado, y el peligro no se limita al estadio: las filas de acceso, los estacionamientos, las rutas de transporte y las celebraciones al aire libre pueden exponer a miles de personas a un calor peligroso durante horas. El secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, Simon Stiell, fue directo: "No es casualidad. Es el cambio climático".

El panorama a largo plazo es más alarmante: para 2050, se prevé que 14 de las 16 sedes enfrenten condiciones inseguras sin medidas de adaptación, y en 11 de ellas el calor podría hacer imposible jugar. Stiell subrayó que la adaptación no es suficiente: reducir las emisiones de carbón, petróleo y gas es lo que realmente protege el futuro del fútbol y del planeta.

Fuente: Calor extremo Mundial 2026 ONU