Expertos advierten que proteger bosques va más allá de plantar árboles

La degradación de los bosques continúa emergiendo como uno de los desafíos menos visibles del cambio climático global. Aunque la deforestación sigue siendo una preocupación internacional, especialistas advierten que la pérdida de calidad ecológica de los bosques también afecta gravemente su capacidad para absorber carbono, regular el clima y mantener biodiversidad.

En Rusia, país que alberga cerca de una quinta parte de los bosques del planeta, el deterioro forestal se ha intensificado por incendios cada vez más frecuentes y extensos. Expertos señalan que este fenómeno genera un círculo climático peligroso: los incendios liberan grandes cantidades de gases de efecto invernadero y aumentan el riesgo de nuevos desastres ambientales.

El deshielo del permafrost representa otra amenaza importante para los ecosistemas forestales rusos. Científicos explican que el calentamiento global altera la regeneración natural de los bosques, favorece erosión del suelo y modifica la distribución de distintas especies vegetales. Esto reduce la resiliencia de los ecosistemas frente a incendios, plagas y cambios climáticos extremos.

Especialistas consideran que las políticas ambientales deben enfocarse no solo en reforestar, sino también en restaurar ecosistemas degradados y proteger bosques existentes. Organismos internacionales advierten que la degradación de la tierra es un problema global que requiere mayor cooperación internacional y nuevas estrategias de conservación para enfrentar la crisis climática.

Fuente: Degradación forestal