Un nuevo informe del PNUMA señala que, con políticas urgentes, la temperatura podría volver a bajar del umbral crítico, aunque el escenario más optimista prevé un pico de 1,8 °C

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advirtió, en un informe difundido el 2 de septiembre de 2026, que el mundo probablemente superará en los próximos años el umbral de 1,5 grados centígrados de calentamiento respecto a los niveles preindustriales. No obstante, el organismo subrayó que una acción inmediata y sostenida todavía podría hacer descender de nuevo la temperatura por debajo de ese límite considerado crítico.

Según el documento, incluso el escenario más optimista contempla un pico de 1,8 °C de aumento, mientras que otras proyecciones apuntan a un calentamiento superior a los 2 °C. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que 'cada fracción de grado costará vidas', y la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, insistió en que es necesario 'redoblar los esfuerzos' en materia de acción climática ante la magnitud del desafío.

El informe alerta de que la continuidad del calentamiento eleva el riesgo de activar puntos de no retorno, como la desestabilización de los mantos de hielo, la degradación de la Amazonía y la alteración de la circulación oceánica del Atlántico. Estos procesos, una vez desencadenados, podrían resultar irreversibles y amplificar los fenómenos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta.

Entre las soluciones planteadas, el PNUMA reclama acelerar el abandono de los combustibles fósiles, expandir las energías renovables y reducir las emisiones de metano, además de recurrir a la remoción de carbono como complemento de los recortes de emisiones. El organismo también pide a los países desarrollados triplicar la financiación destinada a la adaptación climática, un punto clave para las naciones más vulnerables. El mensaje central es que, aunque el rebasamiento del umbral parece inevitable, aún hay margen para revertirlo con voluntad política.

Fuente: El mundo superará los 1,5 grados de calentamiento global, pero aún puede revertirse con políticas urgentes